La ceremonia medicinal: usos tradicionales

La ceremonia medicinal: usos tradicionales

La medicina ancestral amazónica es una medicina energética que considera que por el cuerpo circulan diversos canales de energía. Estos canales tienen puntos importantes en  los circuitos que coinciden exactamente con los chakras de las tradiciones orientales.

Se considera asimismo que el cuerpo tiene memoria y que ciertas situaciones de la vida pueden generar bloqueos en el mismo y fragmentación de la relación de la persona con su cuerpo físico, con sus emociones, con otras personas, con su parte espiritual… Cuando los canales energéticos corporales se bloquean, se instaura el germen de la enfermedad.

La ceremonia medicinal de ayahuasca es una técnica de sanación muy antigua que tiene un protocolo completo de actuación, con sus etapas, técnicas determinadas y con usos bien definidos.  El objetivo de la ceremonia de ayahuasca es eliminar los bloqueos de energía que dificultan el normal funcionamiento del paciente y reconectar las partes escindidas del mismo. Esta reconexión interior de la persona, se manifiesta también en un reordenamiento con el exterior.

Nos vamos a centrar en la descripción de los usos medicinales de la ayahuasca.

El PRIMER uso medicinal de la ayahuasca es el diagnóstico del cuerpo físico. Cuando se toma la ayahuasca, el paciente puede sentir claramente las áreas de su cuerpo que no están funcionando correctamente o que tienen algún tipo de anomalía. El cuerpo recupera su voz e indica claramente, tanto a la persona que lo ha tomado como al médico tradicional o chamán que conduce la ceremonia, las zonas afectadas dentro del mismo. Con una serie de técnicas determinadas, se puede mirar dentro de esas zonas para definir la situación exacta del mal y el estado en que se encuentra dando un diagnóstico muy preciso y a partir de ahí decidir qué tipo de tratamiento puede ser mejor, también es posible ver muchas veces el origen emocional del mismo, el trauma o situación que lo generó.

El SEGUNDO uso medicinal de la ceremonia de ayahuasca trabaja sobre la salud emocional. Se produce una apertura de las memorias grabadas en el cuerpo de forma que la persona visualiza las corazas que lo están bloqueando y que se han producido por situaciones sufridas en determinados momentos de nuestra vida. Estas corazas se suelen generar en épocas muy tempranas, generalmente en los primeros años de la infancia y se localizan en zonas determinadas del cuerpo según la emoción a la que están asociadas. Siendo éstas miedo, cólera, culpa o tristeza. Es habitual que se somaticen en forma de capas que hay que ir limpiando y desbloqueando de forma gradual. Lo que es importante es darse cuenta de que la ayahuasca siempre accede primero al material que es prioritario trabajar en cada momento.

El TERCER uso medicinal es para temas situacionales, circunstanciales o incidentales. Tradicionalmente se recurre a esta medicina en todos los momentos de cambio en la vida  de la persona para poder acceder a la fuente de recursos internos y desde esa claridad poder tomar decisiones sobre los nuevos rumbos.  Por ejemplo se recurre a esta medicina antes de decidir que profesión se quiere estudiar, antes de emigrar, antes de irse a vivir con una pareja o antes de una separación para ver si se puede hacer algo para salvar la relación,  antes de empezar un negocio o cerrarlo, antes de empezar una sociedad con alguien, … se utiliza para que la persona vea dentro de sí con claridad lo que realmente quiere, y que ésta claridad interna lo ayude en la toma de decisiones.

La salud situacional trabaja también sobre incidentes o situaciones traumáticas, p.ej. un desengaño amoroso, o la muerte de un ser querido, un accidente de tráfico, un asalto o secuestro, un terremoto que conmociona la vida de la persona, pérdida de seres queridos, un alud o un huracán… A veces, esta situación externa traumática invade el mundo interno y lo parasita. En estos casos el principio medicinal es el mismo, desbloquear estos núcleos parasitarios y reconectar a la persona con los suyos.

 Y el CUARTO uso medicinal es la salud espiritual. Para la medicinal ancestral el ser humano es de una naturaleza espiritual.  Dentro de nosotros, al igual que en la naturaleza existe una fuente de energía y hay una manera de vivir desde esa energía. No solamente desde la apariencia de las cosas sino de la esencia. En este caso lo que se busca es que la persona esté en una relación armónica consigo misma, con sus antepasados, con sus descendientes, con los espíritus de la naturaleza, con su parte trascendental y qué se reconozca cómo el animal mágico qué es.

Cuando una persona pierde su naturaleza espiritual comienza a haber enfermedades de tipo carencial. Por ejemplo, las adicciones, y por eso, a través de esta medicina las adicciones tienen un tratamiento bastante eficaz.

Lo que se busca  es que la persona recupere la identidad cultural y espiritual, sus tradiciones y linajes, y que descubra la fuente de energía poderosa que implican estos contenidos. Implica la reestructuración de la persona en su existencia frente a su pasado, no solamente desde que nació sino desde sus antepasados, y también la responsabilidad frente al futuro y hacia sus generaciones venideras. Desde este punto nace la cultura de la tolerancia y del respeto a las otras tradiciones.

El trabajo espiritual implica ir un poco más allá de la diferencia y más a la esencia.

Para poder trabajar en todos estos niveles, el médico tradicional debe  saber utilizar y manejar muchas energías de la naturaleza para desbloquear,  extraer los contenidos parasitarios a nivel energético, alinear, reconectar, y en definitiva para sanar a la persona que acude a la ceremonia.

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MEDICINA TRADICIONAL PERUANA. LA CUATRIPARTICIÓN

(Notas de la conferencia Prácticas de la Medicina Tradicional Peruana dictada por Pío Vucetich en la Universidad de California, Irvine).

Para la concepción indígena, la salud es un estado de equilibrio entre el individuo consigo mismo (equilibrio interior) y además con su entorno ecológico y sociocultural, incluyendo lo natural y lo espiritual (equilibrio exterior). Podríamos definirlo cómo un paralelismo entre la ecología interior y la de la naturaleza. Los médicos tradicionales, a través de las plantas sagradas, lo que buscan es restituir ese equilibrio interior para después reparar los daños personales y socioculturales sobre la naturaleza y sobre el mismo cuerpo.

Es decir, la recuperación de la salud se basa en dos principios:

–         La recuperación del equilibrio interior de la persona. Basada en el principio de cuatripartición, cuatro vientos o wayras.

–         La recuperación del equilibrio con el exterior. Basada en el Ayni o principio de reciprocidad.

Estos dos principios están plenamente interrelacionados. Para la concepción indígena, el hombre para depredar la naturaleza, en los niveles que lo hace ahora, primero se ha depredado espiritualmente. Es decir, la relación con el mundo exterior se considera un reflejo de la relación con nuestro mundo interior.

Asimismo la forma en que nos relacionamos con lo externo, según veremos más adelante en el principio del Ayni, tiene su correspondiente efecto sobre el mundo interior. Incluso las acciones llevadas a cabo por nuestros antepasados siguen teniendo su efecto sobre nosotros. Cómo dice la Biblia, los pecados de los padres serán heredados por los hijos.

Podríamos decir que es nuestra medicina se da un paralelismo con la ley de la analogía de Paracelso: “Como arriba, así abajo, como abajo, así arriba; como  el microcosmos así el macrocosmos, como el macrocosmos, así el microcosmos, como el exterior, así el interior, como el interior, así el exterior”.

Empezaremos desarrollando el concepto de equilibrio interior basado en el principio de cuatripartición, también representado por la chacana.

El camino de la Chacana

De acuerdo a esta concepción de cuatripartición, la vida depende de los factores de arriba y de los de abajo, de los factores masculinos y femeninos; de los factores del aire y de la tierra, como de lo cálido y lo frío. Este concepto era comúnmente llamado de los cuatro vientos, o también de los cuatro suyos o de las cuatro pachas (fuentes, pachas o tiempos) de la vida.

El médico tradicional trabaja con las plantas para restituir este equilibrio interior de la persona. Cuando trabajamos equilibrando el arriba y el abajo lo que buscamos es que la persona restaure el equilibrio entre su vida material y su vida espiritual. Cuando hay un desequilibrio entre el arriba y abajo nos encontramos con personas totalmente materialistas que han olvidado su parte espiritual, o por el contrario un poco “voladas” y que han desatendido la parte material. Una persona que adolece de insuficiencia de tierra o “abajo” tendrá problemas para asegurar su manutención, quizás para asumir responsabilidades, formar una familia y en definitiva enraizar. Una persona con insuficiencia de aire  “arriba” o espíritu puede caer fácilmente en el consumismo, en los placeres del cuerpo, en las adicciones por carencia de alimento espiritual,…

Cuando hay desequilibrio entre el lado derecho e izquierdo nos encontramos conflictos entre el lado masculino y femenino de la persona, entre el racional y el emocional.  Podemos tener personas muy racionales desconectadas de su intuición y emociones, con falta de empatía, dificultad para expresar sus sentimientos, para establecer relaciones afectivas o el caso contrario, personas que se dejan llevar por la emoción, dificultad para actuar, dependientes…

Estos desequilibrios se suelen producir por bloqueos energéticos ocasionados por invasiones de energía parasitaria durante la infancia, hechos traumáticos o incluso heredadas de los padres y antepasados. El chamán, por medio de las plantas va limpiando y desbloqueando esos contenidos que impiden que la persona encuentre su equilibrio.

En la medicina amazónica hay plantas específicas para “enraizar” a la persona, para mejorar su conexión espiritual, para desarrollar la intuición y las capacidades del lado izquierdo, para estar más en contacto con sus sentimientos y ser capaz de “escuchar” los mensajes de su cuerpo, … en definitiva para ir armonizando al paciente.

Y cuando la persona consigue tener una armonía con estos cuatro vientos, tawa wayrakuna, entonces, podrá fácilmente estar en armonía con lo interno, y además entrar en una sincronía entre el desarrollo interno y la naturaleza exterior, y con los aspectos sobrenaturales de la misma.

¡Bienvenidos!

Buenas noticias!!!

Gracias a Dios, Phil y Lina ya se han mudado desde Nueva Caledonia y vienen para quedarse definitivamente en Sacha Q’ente. Con su llegada los trabajos de construcción han tomado mucho más ritmo.

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Seguimos trabajando en el cercado para evitar que continúen las talas y por fin vamos a poder comenzar la construcción de las cabañas para los retiros y para los voluntarios del proyecto medioambiental.

También hemos estado plantando árboles de Pacay, Almendrillos y Chimbillos para alimentar a nuestros monos. Y trayendo montones de plantas medicinales del Ucayali.

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Con el nuevo año y las ayudas que van llegando, el proyecto va tomando velocidad.

¡Bienvenidas todas las ayudas!